La mayoría de los sensores de fibra óptica pueden ser multiplexados, es decir, se pueden combinar para la detección simultánea de diferentes parámetros, empleando una única fuente de entrada. En el caso de los sensores distribuidos, también es posible la
utilización de la propia fibra como sensor y de esta manera tener un
“sensor extenso”. De este último tipo de sensores son los basados en el
efecto Brillouin que permiten sensar temperatura y presión a lo largo de una fibra de hasta 100 Km.
Estos sensores tendrán aplicaciones tan diversas como la vigilancia de infraestructuras, detección de incendios en túneles de carretera, monitorización de líneas de ferrocarril, hangares de aeropuertos, oleoductos, tanques de cubierta flotante o almacenes temporales con carga radioactiva.
Las distintas actividades desarrolladas a lo largo del proyecto están respaldadas por el Instituto de la Mediana y pequeña Industria valenciana (
IMPIVA), en el seno del proyecto “
SEFO” presentado al Programa I+D para Institutos Tecnológicos 2011 (
IMIDIC/2011/107), a través de una subvención cofinanciada por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (
FEDER).