Bajo el lema “damos vida al acero” la empresa Valenciana AGFRA se ha especializado en el diseño y fabricación de construcciones mecánicas de maquinaria y utillajes. El principal objetivo de la organización, tal y como cuenta su director Gerente, José Vicente Aguilar, es “ofrecer al cliente el asesoramiento necesario para que pueda obtener la maquinaria que más se ajuste a sus necesidades realizando modificaciones a medida que le permitan un mejor rendimiento en sus procesos productivos”.
Entre los sectores a los que dirigen su actividad destacan las energías renovables −desarrollando máquinas para fabricantes de paneles solares y componentes mecanizados para la energía eólica− y la automoción aunque, tal y como asegura Aguilar, “estamos abiertos a cualquier empresa que necesite, en un momento dado, alguna aplicación tecnológica o ingeniería mecánica”.
En particular, para el sector de la automoción desarrollan una serie de máquinas de catálogo para trabajar, por ejemplo, la chapa o los tubos de escape. En paralelo también realizan utillajes tanto para el montaje en su conjunto, como para el control dimensional de detección de piezas defectuosas, la soldadura, la estanqueidad, así como el mecanizado de piezas. “En lo referente al sector de la automoción hemos aumentado los recursos dedicados a la visión artificial, precisamente, fruto de esta línea de trabajo nace la colaboración con AIDO”.
En ese sentido, la mayoría de las plantas multinacionales utilizan en la actualidad algún tipo de inspección dimensional para medir y controlar las piezas de los automóviles en la cadena de producción. Sin embargo, estos sistemas de inspección requieren de abundante mano de obra, el ciclo de mediciones es largo y la trazabilidad que se obtiene es baja. Para dar un paso más allá en la optimización de este proce- so, AGFRA se decantó por aplicar la visión artificial en 3D y se puso en contacto con AIDO, desarrollando así la tecnología de luz blanca aplicada al sector de la automoción. “Somos pioneros, pues este sistema no tiene nada que ver con lo que existe hasta el momento”, afirma Aguilar. Esta tecnología está basada en la digitalización 3D por luz blanca estructurada, que permite reducir espectacularmente el tiempo de inspección en una planta de producción de automóviles, obteniendo más y mejor información en muy poco tiempo. Para ello una cámara captura en una sola toma y en tres dimensiones casi dos millones de puntos de la pieza a inspeccionar, permitiendo así llegar a sitios donde antes no se podía y depurando esa información.
Tal y como explica Aguilar, “el objetivo del proyecto es cubrir la totalidad de la inspección en línea, haciendo desaparecer esta etapa. Lo más importante es lograr adelantarse al fallo”. Con respecto a su inmediata aplicación, Aguilar cree que “lógicamente las distintas tecnologías de inspección que existen en la actualidad convivirán durante algún tiempo, aunque al final una tecnología emergente podría sustituir a las anteriores”.
El apoyo de AIDO
Con respecto al papel de AIDO como centro tecnológico al servicio de las empresas Aguilar cuenta que “AIDO realiza una labor vital para muchas pymes y entre su personal impera un fuerte espíritu emprendedor. En AIDO se valora la tecnología, son serios y saben lo que hacen, por eso nos complementamos y es, quizás, esa sinergia lo que nos hace fuertes”.
Al margen de la luz blanca en AGFRA también han realizado una serie de proyectos de control dimensional aplicados, por ejemplo, en la cadena de producción de proveedores Tier1 del último Opel Astra para procesos que llevan cierta automatización como las elevaciones neumáticas o los controles de inserción de gomas, etc. También han trabajado con proveedores de componentes en los utillajes para el Ford Focus.
Con respecto a la situación del sector, Aguilar asegura que existe competencia, algo que considera “bueno para todos”. En sectores tan específicos, su principal competidor proviene de compañías de ingenie- ría de otros países como Reino Unido, Alemania o Polonia, entre otros. Lo cierto es que a lo largo de la historia de AGFRA, el producto estrella ha sido el utillaje, “es donde más experiencia tenemos y marcamos la diferencia, pues somos proveedores a nivel mundial de una de las multinacionales más grandes del automóvil, y ahí es donde aportamos valor añadido, exportando a varios países. Un dato revelador es que el 20% del porcentaje de facturación del año pasado fue de exportaciones, siendo el país de destino más importante el Reino Unido.
Al analizar los resultados empresariales, la cifra de negocio que gira en torno a AGFRA se sitúa en un millón y medio de euros. En cuanto a sus previsiones son muy optimistas “pese a que estamos en crisis”, apunta Aguilar, “hemos ido doblando la facturación y la previsión para 2011 sería aumentar la venta a un millón setecientos mil euros, con ese objetivo cumplido ya daríamos por bueno el año”.
El secreto para alcanzar ese éxito radica, según su director Gerente, en la atención al cliente tanto en lo referente al servicio que le prestan, como al trato y la rapidez de respuesta. Al tener un producto personalizado responden a las verdaderas necesidades del cliente, “sólo así se consigue ser un buen proveedor en nuestro segmento”, matiza. Esta filosofía es al que les ha impulsado a trabajar con países tan diversos como Rusia, Reino Unido, Suiza, Portugal, Polonia, Brasil y Marruecos. Al respecto, Aguilar confiesa que “siendo una empresa pequeña tienes que saber dónde estás y medir bien cada paso, porque no puedes morir de éxito”.