Valle Sagrado de los Incas
Turismo

¿Te gustaría conocer el Valle Sagrado de los Incas?

El Valle Sagrado de los Incas está ubicado entre las hermosas poblaciones de Pisac y Ollantaytambo, específicamente en la cadena montañosa de los Andes peruanos. Dentro de las cosas que se pueden ver se encuentran ríos, monumentos y la verdadera vida indígena.

Llegar al Valle Sagrado es sumamente sencillo desde la ciudad de Cusco, a través de una carretera asfaltada. Este tipo de comodidades permiten que cada año miles de visitantes pasen a deleitarse con la belleza de este escenario natural y humano.

En su momento, este valle fue muy distinguido por el pueblo Inca debido a que en él conviven características geográficas muy valiosas, en torno al clima y el suelo, por lo que se convirtió en uno de los centros de producción de riqueza más importantes de la población indígena.

En él podemos disfrutar de su flora, deleitarnos contemplando las aves silvestres o valorar su riqueza arqueológica. También, los amantes de la pesca, pueden disfrutar en el río Vilcanota pescando truchas (en los meses de abril a octubre), aunque también se realizan otras actividades deportivas, como el rafting y el canotaje.

En sus inmediaciones se hace posible llevar a cabo el Tour Valle Sagrado, que incluye un completo paseo por los sitios más característicos de la zona, donde se destaca el centro arqueológico de Pisac, el de Chinchero, el mercado de Pisac y la reconocida fortaleza de Ollantaytambo.

Toda esta travesía es posible de ejecutar en un día entero, tomando para eso unas 10 horas y siendo posible hacerse en grupo o de forma privada. Cada salida incluye su respectivo guía turístico y, en dependencia al servicio contratado, se puede obtener el almuerzo y el transporte desde el propio hotel donde el cliente se hospede en Cusco.

Relevancia del Valle Sagrado de los Incas

El asentamiento de los Incas en el Valle Sagrado obedeció a que este territorio es un área rica en tierras agrícolas. Fue allí donde el soberano Pachacútec dispuso la construcción de Machu Picchu, aproximadamente en el año 1450. Después del asentamiento, los Incas levantaron los lugares religiosos de mayor relevancia para ellos.

tour Valle Sagrado

En la actualidad, este valle está conformado por distintos pueblos, entre los que se destacan Pisac, Chinchero y Ollantaytambo. Para los lugareños el clima es perfecto, su temperatura oscila de 23°C a 4°C, según la época del año. Además, consideran que este clima hizo posible el cultivo de una gran variedad de productos agrícolas.

Camino a Pisac

Se encuentra al este de la cordillera Vilcabamba y es el yacimiento arqueológico más visitado del Valle Sagrado. Pisac, fue construida según la tradición arquitectónica inca, sobre la base de rasgos simbólicos de animales.

Además de las asombrosas ruinas y de su conocidísimo mercado de artesanías, en Pisac encontrarás paz. Se trata de ofrecer un alto nivel de tranquilidad y quietud que es propio de los lugares alejados de las ciudades pero, en este caso, también con algunas comodidades. Los habitantes de Pisac están inmersos en su cultura y la mantienen a pesar del tiempo, aspecto que se evidencia en la variedad de actividades culturales tanto dentro como fuera del pueblo.

Gracias a que se concibe como la base espiritual del Valle Sagrado, son muchas las personas que se acercan aquí buscando respuestas a nivel espiritual, haciéndose entonces un entorno bastante valioso para programar retiros o para someterse a un proceso de reflexión individual.

Dentro del pueblo de Pisac podemos observar tanto estructuras Incas como coloniales. La plaza del pueblo es uno de los sitios más animados y de mayor colorido del lugar, donde es evidente la cantidad de artículos artesanales únicos de esta región.

Los paisajes espectaculares, arquitecturas mestizas y la plaza bellamente decorada con árboles centenarios, hacen que este lugar valga mucho la pena para visitarlo. Por ello, cada vez se ofrecen más y mejores opciones para acercarse a este lugar de tradición y encuentro entre el presente y un gran pasado. No dejes que te lo cuenten, ¡tienes que vivirlo!

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