Pijama de invierno para niños
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¿Qué pijama para niños elegir para el invierno?

Aunque sea una prenda que solo se usa en casa, el pijama tiene gran importancia. Sobre todo en invierno. Más allá de su estilo, una buena elección redundará en una buena salud: propiciará su descanso y prevendrá los resfriados. En estas líneas le explicamos qué debe tener un buen modelo para sus hijos. Y le indicamos propuestas específicas para cada edad: desde el pijama bebe al de niño grande.

Características de un buen pijama de invierno

Hay una serie de características que debe reunir un buen pijama de verano infantil, ya sea para bebés de unos meses o para niños de mayor edad. Estas son las principales

  • Comodidad: el descanso nocturno es uno de los momentos más importantes del día para los pequeños. Si duermen correctamente por la noche, afrontarán con plena energía el día que comienza. Y la condición indispensable para que ello suceda es que se sientan a gusto en la cama. El modelo más cómodo es aquel que los más pequeños no notan. Es decir, no les aprieta y les permite adoptar cualquier postura para conciliar el sueño.
  • Calidez: en invierno, la calidez es un factor fundamental. Por ello, puede optar por prendas sensiblemente más gruesas que el resto del año o incluso revestidas interiormente. El tejido estrella de esta época del año es la franela, que ofrece un tacto súper suave y un plus de abrigo.
  • De talla adecuada: en ocasiones nos quedamos cortos con la talla para ‘exprimir’ al máximo esta prenda. O nos quedamos largos para que le valga varios años. Pero lo ideal es que la prenda sea exactamente de su talla. De lo contrario, podría dejar de ser cómoda (en pijamas pequeños) o resultar demasiado holgada y, por tanto, poco cálida (pijamas grandes). 

Los mejores pijamas según las edades

Teniendo en cuenta las anteriores premisas, podemos identificar los mejores pijamas según la edad del pequeño. En el caso del pijama bebe, los más adecuados son los de una pieza, de tipo mono. Y a ser posible, cerrados en el pie para cubrirlos completamente. Son una garantía de que su cuerpo va a estar bien protegido toda la noche, en partes tan sensibles como la espalda, la tripita y los pies, algo muy útil en los días más fríos del año. En cualquier caso, deben contar con abertura trasera para poder facilitar el cambio.

En niños de mayor edad, especialmente tras abandonar el pañal, se puede optar por pijamas de dos piezas. Eso les dará autonomía para ir al baño antes, durante o después del descanso, sin necesidad de solicitar ayuda a un adulto. Son ideales los modelos que tienen puños elásticos pero sin llegar a presionar la muñeca ni los tobillos ni la cadera. De esa manera, la prenda estará en su sitio toda la noche, sin llegar a remangarse indeseadamente.

Para los más mayores, la elección es más sencilla: uno que sea de su agrado en cuanto al estilo, pero con la condición de que sea cálido. Por tanto, los pijamas de franela tienen aquí su hueco, pero con diseños infantiles con los que se sientan identificados. Para quienes aún no han cumplido los 10 años, triunfarán los diseños con superhéroes, princesas o cualquier otro personaje idolatrado. En cambio, para quienes ya se acercan a la pre-adolescencia se pueden buscar mensajes con mayor significado y estilos más elegantes.

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