Investigación y detección claves para prevenir cancer de mama
Salud

Investigación y detección, dos factores claves a la hora de prevenir el cáncer de mama

En la actualidad, los programas de detección precoz se han convertido en una de las herramientas más eficaces.

Sin duda alguna, el abordaje del cáncer de mama ha experimentado grandes cambios en los últimos tiempos, sobre todo, en lo que se refiere a investigación, concienciación y diagnóstico precoz. Gracias a este avance, cada vez más Casos clínicos de cáncer de mama se detectan a tiempo, por lo que la tasa de curación del cáncer de mama ha crecido notablemente en todo el mundo, y más especialmente, en España.

Para ser concretos, la tasa de curación del cáncer de mama -siempre que la patología se detecte en etapas iniciales-, se sitúa aproximadamente en un 95%. Un porcentaje bastante alto, el cual demuestra que se ha logrado un gran avance en el tratamiento del cáncer de mama. Según la SEOM – Sociedad Española de Oncología Médica-, en España, 8 de cada 10 mujeres conseguirá superar el cáncer de mama sin problemas.

Algo inimaginable hace unos cuantos años, pero que hoy en día es posible gracias a las nuevas técnicas de diagnóstico y a los programas de prevención precoz. A pesar de ello, el cáncer de mama sigue siendo el tumor más frecuente entre las mujeres, ya que según los datos facilitados por la AECC -Asociación Española Contra el Cáncer-, en nuestro país padecen esta enfermedad más de 30.000 mujeres al año.

Aspectos más importantes del cáncer de mama

Como ya se ha comentado anteriormente, el estudio, la detección y la concienciación  son muy importantes en la lucha contra el cáncer de mama, puesto que estos factores ayudan a prevenir la patología. Para hacernos una idea, las mujeres tienen hasta 100 veces más riesgo de tener cáncer de mama que los hombres, sin embargo, hay otros aspectos que pueden influir en la aparición del cáncer de seno.

En este caso, hablamos de la edad, la genética y el tipo de vida que llevan a cabo las personas. Y es que por ejemplo, 2 de cada 3 casos de cáncer de mama se producen después de los 50 años. Los genes también tienen mucho que ver en este sentido, ya que existe el denominado ‘cáncer de mama hereditario’, el cual hace acto de presencia mediante mutaciones genéticas -se heredan como cualquier otro gen-.

Por tanto, resulta fundamental detectar estas mutaciones a tiempo, para poder realizar un seguimiento o una intervención médica que disminuya el riesgo de padecerlo. Por otro lado, el estilo de vida influye en la aparición del cáncer de mama, de modo que las mujeres deben llevar una vida saludable, basada en una alimentación equilibrada y en la práctica habitual de ejercicio físico.

Tipos de cáncer de mama

Gracias a los avances conseguidos en el tratamiento del cáncer de mama, la tasa de mortalidad ha descendido considerablemente en los últimos años, sin embargo, esta patología todavía es la primera causa de muerte por cáncer en las mujeres en España, según indica la SEOM -Sociedad Española de Oncología Médica-. Esta misma entidad científica, también señala que la concienciación del cáncer de mama aún es baja.

Y es que los síntomas del cáncer de mama no suelen aparecer, de manera que este tipo de tumor, tan solo se detecta a través de los programas de prevención precoz. Por ello, todas las mujeres deben realizarse una mamografía de control, ya que es la mejor forma de diagnosticar la enfermedad en los estados iniciales. De este modo, el médico puede saber qué tipo de cáncer de seno se está desarrollando.

Cáncer de mama in situ

No todos los cánceres de mama son iguales, por lo que es crucial distinguirlos para poder aplicar el tratamiento más adecuado. El cáncer de mama in situ es uno de los más comunes, el cual se produce por la proliferación celular maligna en el interior del conducto mamario, pero sin traspasar la pared del mismo. Es decir, no hay invasión o infiltración del tejido que lo rodea.

Este tipo de cáncer de mama puede ser carcinoma ductal in situ -si es dentro de un ducto-, o carcinoma lobulillar in situ -si ocurre dentro de un lobulillo-. Hace un par de años, el carcinoma lobulillar in situ era considerado una lesión premaligna, pero en la actualidad, la comunidad médica lo entiende como un marcador que ayuda a detectar a las mujeres que tienen más riesgo de padecer un cáncer de mama invasivo.

Cáncer de mama invasivo 

Cuando hablamos de cáncer de mama invasivo, nos referimos a una proliferación celular maligna que traspasa la frontera natural anatómica del lobulillo o del ducto, por lo que invade el tejido circuncidante. Al igual que ocurre con el cáncer de mama in situ, se pueden distinguir dos tipos de cáncer de mama invasivo: los carcinomas ductales y los carcinomas lobulillares.

Los primeros se producen en las células que revisten los conductos galactóforos, y por su parte, los segundos se originan en las células de los lobulillos mamarios. El cáncer más frecuente de este tipo es el carcinoma ductal -representa el 80%-, mientras que el carcinoma lobulillar tiene mucha menos incidencia -representa el 10%-.

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