Joyas colgantes
Belleza

Joyas colgantes para llevar cerca a las personas amadas

Son la última tendencia en joyas, unos colgantes en los que se depositan cenizas de personas queridas para estar siempre en conexión con los que ya no están. Hablamos de éstas y de la historia de las joyas.

La joyería es un arte que nació para resaltar la belleza tanto de hombres como de mujeres, si bien las joyas tienen más valor que lo meramente ornamental, ya que están cargadas de simbolismo, e incluso, sirven como amuleto.

La última tendencia en joyería son los colgantes y joyas para cenizas con las que estar siempre en contacto con las personas amadas fallecidas. Estas joyas y colgantes que comercializa y diseña la tienda SiemprePresente pueden ser de plata, oro o metal. Los modelos más demandados son los corazones, las flores, las cruces y las letras con las iniciales del nombre de la persona querida.

Llevar las cenizas de un ser amado, ya sea humano o animal, puede sosegar y dar bienestar, ya que es un modo de alargar lo tangible más allá de la muerte, un acto cargado de gran valor simbólico que se agranda con la belleza de la joya. Y además, las joyas también tienen un valor artístico en sí mismas y hay quien las adquiere por este motivo.

El valor de las joyas ya presente desde la antigüedad

Desde siempre se ha asociado a las joyas con la riqueza, ya que en la antigüedad eran un símbolo de distinción en casi todas las culturas. En África, las conchas de caracolas perforadas se remontan a la prehistoria, se trataba de joyas con las que se engalanaba a los poderosos.

El valor de las joyas

Posteriormente, hace ya 7.000 años, se dieron a conocer las joyas realizadas de cobre, algunas de las cuales han sobrevivido. Los egipcios llevaban las joyas en vida y después de ella, ya que se enterraba a los muertos con sus posesiones más valiosas. Aunque éstas eran sólo para los poderosos y los religiosos de estatus altos.

Desde entonces, las joyas no han parado de evolucionar hasta ser lo que son hoy en día, asequibles para todos los públicos si se habla de las que están realizadas de metales nobles como la plata y el oro. Las joyas suelen ser portadoras de historias, pasan de generación en generación y simbolizan momentos de esplendor, de ahí que sea imposible medir el valor emocional de una joya.

Las joyas hablan del carácter de la persona que las lleva

No hace falta ser Elizabeth Taylor, la actriz que atesoró miles de millones de dólares en joyas que le regalaron algunos de sus 6 maridos, para conocer el valor de éstas. Cada persona las va eligiendo a lo largo de la vida en función de su gusto personal, de modo que las joyas hablan mucho del carácter de la persona que las lleva.

En un tiempo donde se están poniendo de moda los brillantes y piedras preciosas artificiales, porque de este modo se pone énfasis en la necesidad de no echar a perder los recursos de la tierra, no es raro que la tendencia en joyas pase por las joyas y colgantes con cenizas. Está de moda el sentimiento puro, lo personal por encima de lo general, algo que habla de la necesidad de afirmación de la sociedad actual.

Las joyas también se entienden como algo que designa la pertenencia a un grupo, desde la estrella judía de David a la cruz cristiana, pasando por símbolos patrios o de clubes de fútbol.

La historia de las joyas es la misma que la de la humanidad, una muy fascinante que da cuenta de los diversos episodios humanos, desde los años de la Edad Media a las joyas que han marcado historia como el colgante que lucía Audrey Hepburn en la mítica película Desayuno con Diamantes. Hoy en día se ha ido un paso más allá con las joyas y colgantes con cenizas, condensando muchos sentimientos en un solo objeto.

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